martes, 21 de abril de 2009

Mi propio adobo

 
Hace un tiempo ví, en el blog "Acibecheria", el blog de Margarida, una receta de adobo que se hace por la zona de Madrid. Ni corta ni perezosa me puse a la labor y repetí su receta. Quedó un adobo riquísimo, pero no es el adobo que solemos comer aquí, en Aragón.
Me puse a investigar por mi cuenta y descubrí que, aquí, lo que solemos comer es el adobo soriano así que busqué por la red hasta dar con la receta del adobo soriano y, a partir de esa receta he preparado mi propio adobo.

Os dejo la receta del adobo soriano y mis propias modificaciones. La imagen que os dejo colgada es de conejo, paro también tengo hecho lomo, costilla y longaniza; todo junto, vamos, como solemos comerlo aquí.
Otro día os dejaré imagen de este último.
Espero que os guste la receta.

ADOBO SORIANO:

Ingredientes:
- 1/2 l. de agua.
- 1/4 l. de aceite de oliva.
- 2 cucharadas de vinagre.
- 3 ajos triturados.
- 2 cucharadas de pimentón dulce.
- 1 buen puñado de orégano.
- 1 cucharada de romero. (Incorporación mía).
- 1 chcharada de tomillo. (Incorporación mía).
- 1 cucharada de perejil. (Incorporación mía).
- Sal.
- Manteca de cerdo.(Incorporación mía para la fritura).

Elaboración:

Salamos lo que vayamos a adobar. (En este caso, el conejo).
Preparamos una mezcla con el agua, el aceite, el vinagre, un poco más de sal, los ajos, el pimentón, el orégano, el romero, el tomillo y el perejil.
Metemos la carne a macerar en esta mezcla de ingredientes durante 24 o 48 horas.
Una vez pasado este tiempo sacamos la carne, la lavamos para quitarle todas las especias que se le han quedado "agarradas" y la dejamos escurrir un poco para que se seque un poco.
Ponemos a calentar el aceite con la manteca de cerdo y, cuando está caliente, vamos friendo, en pequeñas cantidades la carne para que no baje mucho la temperatura.
No hay que dejar que se fria hasta que se dore, pero sí que pierda el color rosado y pase a un color castaño sin dorar.
Una vez que hemos freido o frito (Se puede decir de las dos maneras, que conste) la carne pasamos a "colar" el aceite de la fritura, vamos, que le quitamos las impurezas y ponemos ese mismo aceite en el recipiente donde vayamos a poner el adobo, sumergimos la carne y acabamos de llenar el recipiente con aceite crudo de oliva.
¡Vereis que cosa mas rica!.

Besicos.

lunes, 20 de abril de 2009

La importancia del tiempo en la cocina.

Hoy llevo toda la mañana dandole vueltas al coco, recapacitando sobre lo importante que es "perder" un poco de tiempo en la cocina.
El motivo de tanto pensar ha sido que he recordado algo que ocurrió el sábado pasado.

El sábado pasado estuve en casa de mi amiga Mª José a hacerle una visita pues me gusta quedar con ella lo más a menudo posible, que, realmente, es muy poco ya que ella trabaja en la S. S. y va a turnos, con lo cual, el poder juntarnos se hace harto dificil.
Bueno, cuando llegué a su casa estaba preparando la comida (Yo soy de esas amigas que se pueden permitir el lujado de interrumpir este tipo de quehaceres sin molestar).
Se le había olvidado sacar algo del congelador y andaba, la pobre, dandole vueltas al coco para preparar algo de comida con lo que había de fondo de frigo.
Ella es muy clásica en la cocina y no se le ocurre, como a mí, empezar a mezclar cosas para experimentar.
Decidió que haría una fritada (Ya sabeis... cebolla, calabacin, pimiento y patata frito todo junto).
A esto le añadió unos trozos de pechuga de pollo que tenía también en el frigo, pero de ahí no pasaba.
Ni corta, ni perezosa le propongo..."¿Porqué no fries la patata a parte?".
La verdad es que haciendo esto, simplemente, el plato cambia totalmente de textura, por ejemplo.
Luego le dije... "¿Me dejas a mí meter mano en tu comida?". Ella se quedó encantada ya que sabía que yo acabaría sacando algo sorprendente, al menos para ella, claro.
Bueno, una vez que tenía el consentimtiento de la dueña de la casa, arramblé con un botecico que tenía por la encimera de Ras el Hanout y que, se lo había llevado yo otro día que estube en su casa, junto con otro de Harissa.
A lo que iba:
Una simple "punta" de cuchara de tamaño postre con un poco de Ras y unas pocas gambas que había por el congelador dieron el toque al plato.
De ahí que, esta mañana, yo anduviese con mis pensamientos culinarios.
Solo hace falta un poquico de tiempo y arriesgarse otro poquico para sacar platos completamente nuevos de otros que ya casi estamos saturados de comer.
Por cierto, a su marido le encantó el cambio y a ella también. Ahora solo falta que se atreva a "zancochar" ella un poco más.
Besicos.

domingo, 19 de abril de 2009

Flan de turron de coco y croisants


Hoy ha tocado nuevo experimento.
Tenía, aún, por un rincón, unas barras de turrón, que sobraron, de los de Navidad; entre ellos el turrón de coco que he utilizado hoy.
Como tenía invitados a comer he preparado un flan, que es un postre muy bueno y rápido de hacer.
Ingredientes:
- 1 pastilla de turrón de coco.
- 1/2 l. de leche.
- 2 paquetes de flanin.
- 200 grs. de nata líquida.
- 4 huevos.
- 4 mini croisants.
- Azucar.
- Caramelo líquido.

Elaboración:
Primero he troceado el turrón y, en una jarra he mezclado la leche, la nata y los croisanes, batiendolos muy bien con la batidora.
He mezclado todos los ingredientes y los he vuelto a batir bien.
He caramelizado un molde. (Esta vez he usado caramelo líquido ya preparado).
He puesto la mezcla en el molde, lo he tapado y lo he introducido en la olla rápida.
Al fuego media horita a una temperatura fuertecica y punto.
Facil. ¿no?.
Lo he adornado con nata en spray. Ha quedado buenísimo.
Lo siento, pero sigo sin conseguir que las imagenes queden nítidas.

Besicos.

viernes, 17 de abril de 2009

Anillas de calamar guisadas



Hoy he pensado que, para comer, a medio día, iba a preparar un guiso de anillas de calamar.
Lo cierto es que, siendo tan "cocinicas" nunca me había arriesgado con este plato, pero hoy he roto el tabú que tenía con este plato y me he lanzado al ruedo.
Espero que os guste la preparación. No es nada del otro mundo, pero estoy bastante contenta con el resultado.



Ingredientes:
- Aceite, agua y sal.
- 1 cebolla cortada en bruiné.
- 1/2 pimiento rojo.
- 1/2 pimiento verde.
- 4 ajos picados muy finamente.
- 1 hoja de laurel.
- Un paquete de anillas de calamar.
- Una copa de vino blanco.
- Un buen lingotazo de coñac.



Elaboración:
Lo primero que he hecho ha sido el sofrito. Ya sabeis, las verduras. Por cierto, tenía en el congelador una bolsa de cebolla cortada en bruiné y otra de ajo ya cortado también, así que, al sofrito natural, he añadido los ingredientes congelados porque he preparado suficiente cantidad para hacer tres platos distintos.
Una vez que el sofrito ha quedado en su punto lo he dividido en tres partes iguales y así he rentabilizado el tiempo.
A una de las partes separadas le he incorporado el agua, la hoja de laurel, el vino y las anillas de calamar.
Lo he llevado a ebullición y he bajado la temperatura de la vitro para que redujese el caldo.
Una vez que ha reducido lo que me ha parecido bien a mí le he añadido el lingotazo de coñac para potenciarle un poco más el sabor y ya está. Plato acabado.
Por supuesto, tengo imagenes tanto del sofrito, como del guiso.
Os las dejo y espero que os guste esta receta tan cotidiana.
Las otras partes de sofrito que he apartado una, le he usado para hacer unas patatas a la riojana y, la segunda la guardo para preparar, mañana, unos garbanzos con bacalao y tallos de espárragos.
Ese plato os lo presentaré mañana, si tengo tiempo, claro.

Besicos.

jueves, 16 de abril de 2009

Una cena típica de pueblo (Buena, bonita y barata)


¡Que esto es un chollo, oiga!.

Anoche me apeteció hacerme, de cena, una de las cosas más comunes y más baratas de nuestra gastronomía:


Huevos fritos con ajos tiernos (Ajetes).

Ingredientes:
- 2 huevos.
- Un puñado de ajos verdes o ajetes.
- Aceite. (De mi pueblo, por favor. No es del bajo Aragón pero no le tiene nada que envidiar).
- Sal y agua.

Elaboración:
Cortamos los ajetes en trozos, quitándoles la 1ª capa de piel.
En una sarten ponemos el aceite con un buen chorro de agua y la ponemos a calentar incorporadole, en frio, los ajetes*.
Así no se frien del todo, sino que se medio cuecen, medio frien.
Cuando los ajetes están blandicos les incorporamos los huevos, que habremos salado con anterioridad.
Dejamos que se frian echandoles aceite por encima con una cuchara ya que el agua que lleva incorporado el aceite disminuye la temperatura.
Se sacan al plato y se comen a "ganchadas" con pan, a ser posible de hogaza que está más bueno.

"¡Buen aprofeito!".


*En la foto podeis apreciar lo verdes y jugosos que quedan los ajos con el truco de agua.


No todo son "delicatessen".¡Por dios!


Besicos.