viernes, 14 de febrero de 2014

Leche frita de berenjena

 No. Ni vosotros habéis leído mal ni yo me he ido, definitivamente, de la cabeza.
Empecemos desde el principio...
Andaba, yo con @Madodico, dándole vueltas al tarro de que hacer con una berenjena que tenía descarriada, que no fuese la ya famosa rellena ni una tapa de ella rellena y rebozada cuando pasé por la pastelería Tolosana que hay en la avenida Goya y entramos a tomar algo.
En estas que vi, en el mostrador, que había unas tapas que llamaban ellos "leche frita". Unas eran de jamón de york y queso y las otras eran de bacalao.
La cosa me intrigó y nos animamos a probarlas.
Bueno, pues estaban muy buenas (eso si) pero no eran lo que yo llamaría leche frita.
Ahí se me encendió la bombilla y en cuanto llegué a casa me puse al lío.
A ver que os parece la idea. en casa han gustado mucho y no, no están hechas con masa de croquetas que sería lo más fácil...

Ingredientes:
- 1/2 l. de leche (Yo semi).
- 50 grs de maicena.
- 1/2 berenjena asada.
- Sal y pimienta.
- Harina.
- 1 huevo con un poco de leche.
- Pan rallado (Yo panco).
- AOV.
 Elaboración:
Lo primero de todo es asar la berenjena, claro. Eso si no la tenéis asada como fue mi caso.
Ahora trituramos la berenjena hasta dejarla en el punto puré y reservamos.
Ponemos a calentar la leche (reservando una taza tamaño café sólo), le añadimos la sal, la pimienta y cuando rompe a hervir le ponemos la berenjena triturada.
En la leche que hemos reservado ponemos la maicena y la disolvemos bien.
¿Os habéis fijado que era mucha cantidad de ella la que os daba?. Aquí viene el porqué.
Como lo que incorporamos en la masa es un ingrediente húmedo necesitamos poner más cantidad de maicena para que nuestra masa espese perfectamente. Si el ingrediente a incorporar es más seco añadid menos cantidad.
Dejamos que espese la masa y la volcamos en un molde que habremos engrasado previamente.
Dejamos enfriar y, cuando esté totalmente fría cortamos en los típicos cuadrados de leche frita, pasamos por harina, huevo y pan rallado y freímos.

A mí me sobró huevo y un poco de pan rallado no apto para reciclar así que le añadí un poco de perejil e hice una tortilla que quedó tipo crepe.
Tosté pan en el horno, aprovechando que lo tenía encendido y monté las tapas tal y como las veis.
¿Que os parece la idea?.
No tiene nada que ver con el sabor de las croquetas. Aquí se detecta mucho más el sabor de la berenjena así que si os gusta mi idea os puede servir para hacer mil tipos distintos de leches fritas saladas...

Besicos.