sábado, 20 de octubre de 2012

Sandwiches reciclados

 El día del cumpleaños de Tatiana preparamos una cena a base de sandwiches variados y, como era de esperar, sobraron un montón.
Como los tiempos están flojos no se puede tirar nada a la basura aunque en casa (y creo que en las vuestras también) esta costumbre no es de ahora.
Francamente, yo pondría un undecimo pecado capital en la lista de los ya existentes: Tirar comida.
Cuando yo era pequeña no entendía aquello que siempre nos decían nuestras madres:
"No tires comida porque hay mucha gente pasando hambre".
Ahora entiendo que es un acto muy insolidario ese de desperdiciar los productos que a nosotros nos pueden resultar sumamente fáciles de conseguir pero muchas personas no pueden ni comer un plato de arroz al día.
Bueno, basta de filosofía y mejor dar esta idea de aprovechamiento para esos sandwiches que se quedan resecos en las bandejas y luego no se come nadie.
Esta vez no es una receta en sí sino que, más bien, os explicaré como saqué adelante un nuevo plato con estas sobras.



La idea es sencilla:
Hacer una bechamel ligera, poner euna capa de ella en el fondo de una fuente de horno, colocar los sandwiches encima, cubrir con otra y añadir un poco de queso rallado.
10 minutos de horno y ya tenemos un nuevo plato que puede venir de maravilla para una cena, por ejemplo.
Resulta sorpendente poque cada sandwich es una sorpresa.
Al ser los ingredientes muy variados son muchos los sabores que pasan por nuestro paladar y resulta muy grato en contraste de unos y otros.
Y si la cantidad de sandwiches es muy grande siempre está la opción de preparar un puding mezclandolos con huevos y leche o nata. De hecho yo hice este otro reciclaje del primero. Osea un "intra- reciclaje".

Pochoncicos.