sábado, 9 de julio de 2011

Leche frita al aroma de rosas

El otro día, hablando con Sefa, me contaba que ella había hecho de postre leche frita a lo que yo respondía que, por mi parte, no había hecho nunca este postre tan tradicional.
Desde luego es raro en mí no haberme animado antes con este postre pues ya sabéis cuanto me gusta este tipo de comida por más que sea una comida, muchas veces, contundente e hiper calórica.
En defensa de la comida tradicional hay que reconocer que era una dieta muy apropiada a las largas jornadas de trabajo agotador que consumía grandes cantidades de calorías.
Tampoco eran platos de comer a medio día sino de degustarlos por la noche, en casa, con toda la familia reunida en torno a la mesa o al fogaril y, desde luego, la comida veraniega era un poco mas ligera que la de invierno aunque seguía siendo contundente.
Este es otro ejemplo de cocina tradicional española un poco adaptada a nuestros tiempos.
Tod@s lo conocemos y quien más y quien menos lo hemos hecho alguna vez o lo hemos degustado como postre o picoteo de media tarde.
Yo me he limitado a darle un toque un poco más sugerente cambiando alguna mínima cosa.

Espero que os guste.
Ingredientes:
- 1 l. de leche.
- 120 grs de maicena.
- 120 grs de azúcar moreno.
- 2 cucharadas soperas de aroma de rosas.
- Harina.
- 4 huevos.
- Aceite de oliva virgen.

Elaboración:
Ponemos a calentar 900ml.de leche y mientras coje temperatura vamos disolviendo la maicena en los 100ml. de leche que hemos retirado anteriormente.
Cuando la maicena está bien disuelta incorporamos el azúcar moreno y las dos cucharadas de aroma de rosa.
Añadiremos la mezcla a la leche caliente y dejaremos que vuelva a cojer calor sin dejar de remover para que no se nos agarre al fondo de la sopera.
Volcaremos el resultado en un recipiente (yo he usado una bandeja de pirex) y dejaremos que se enfrie.
Una vez fria nos quedará una masa compacta que cortaremos con un cuchillo al que habremos pintado con un poco de aceite para que, al cortar, no se nos pegue la masa.
Pasaremos la masa por harina y huevo y freiremos a fuego fuerte hasta que quede del tono dorado que mas nos guste.
Sacaremos, dejaremos que escurrir el aceite en papel de cocina y retiraremos los posibles "hilos" de huevo que hayan quedado.
Adornaremos con azúcar glass y listos para servir y comer.

Me ha apetecido cambiar un poco los ingredientes tradicionales para darle un toque como más exótico y hay que reconocer que el aroma de rosas ha dejado este postre increiblemente suave e incluso aterciopelado.
El color, al añadirle el azúcar moreno, ya no es el blanco que conocemos todos sino un poco mas morenico y atractivo.
Otra vez me animaré con el aroma de azahar a ver como resulta y puede que incluso me anime, también a usar un poco de colorante y darle más originalidad a la presentación.
Para ser la 1ª vez que lo hacía estoy la mar de contenta e incluso Tatiana se ha quedado encantada con el resultado.
Y como estoy contenta con el resultado me voy a animar a participar en el concurso de
Olor a jazmin presentándola.
Sus patrocinadoras son:
La casita dulce de las flores
Desde aquí os animo a participar en este concurso.
Esta de arriba es una foto del aroma de rosas que se puede conseguir en las carnicerías halal.
Allí no sólo se compra carne. También encontraremos pan, aroma de rosas, aroma de azahar....
Os pongo la imagen para que resulte más sencillo reconocerlo.
Suelen tener botellas de 250 ml de capacidad y sale mucho mas barata que en los supermercados.


Pochoncicos.