jueves, 1 de noviembre de 2012

"Planas" de calabaza

 Este va a ser un post reivindicativo de nuestras tradiciones españolas.
Esas que se dejan de lado en favor de fiestas que no tienen nada que ver con nuestras raíces y nuestras costumbres.
En apoyo al #diadetodoslosantos, sacando del olvido toda nuestra raigambre y echando los restos en ello.
¿Que pensáis de los buñuelos de calabaza?.
Están de muerte, con lo cual resultan de lo más apropiado para esta fecha.
Reunámonos en torno al fogaril, bien pretos en la cadiera y escuchemos la historia de la "Tia Casaca", de Trasmoz o la del "Herrero de Calmarza" u otra cualquiera de las leyendas que tenemos en toda España.
Las luces apagadas y tan sólo alumbrados por las rojas llamas que exorcizan todos los males.
Con las tres cruces escritas en la ceniza del fogaril y el "espantabruxas" bien cerrado para que no entre ninguno de los Males que acechan en esta noche oscura y misteriosa.
Los niños embobados comiendo los dulces preparados en casa y mirando de revirón a los rincones por si alguna de las sombras que acechan se convierte en un toton (fantasma, en Aragón). Recordando a Celina que tocaba el piano en la Noche de Difuntos asustando a propios y extraños con sus lúgubres notas.
Pero dejemos a un lado nuestras mitologías y centremos la atención en la gastronomía de la temporada...
Huesos de santo, farinetas dulces y su versión salada... En fin, muchos platos para muchos sitios.
Yo me he decantado por los buñuelos de calabaza pero como no quedaron como yo esperaba (esponjosos y huecos) me he decidido a llamarlos simplemente "planas" porque parecían campeones de natación (nada por delante, nada por detrás).
 Ingredientes:


- 125 gramos de harina
- 300 gramos de calabaza
- 1/2 cucharadita de levadura química-
- 2 huevos
- 25 gramos de azúcar-
- Una pizca de sal y azúcar para rebozar.
- 1 gaseosa de papel. 
- Aceite para freír.
 Elaboración:
1º cocemos la calabaza con una pizca de sal y reservamos quitándole el agua de cocción que reservaremos.
A continuación separamos las claras de las yemas de los dos huevos.
Ponemos la harina, la sal, el azúcar y la levadura en un bol junto con las yemas y mezclamos.
La masa la iremos aclarando añadiendo, a cucharadas, agua de la cocción de la calabaza.
Aquí tengo que aclarar que yo puse 12 cucharadas de agua y el resultado fue el que veis. La próxima vez no le pondré tanta agua o le añadiré un poco mas de harina.
A esta masa le añadiremos las yemas de los huevos así como la calabaza que habremos triturado y reservaremos.
Por otro lado montaremos a punto de nieve las claras y, una hecho, incorporaremos al resto de masa con giros envolventes de muñeca para que quede una mezcla esponjosa.
Pondremos a calentar el aceite y, en el último momento, antes de freír, añadiremos la gaseosa de papel para darle aún más esponjosidad.

Iremos friendo cucharadas de nuestra masa y, si somos muy lamineros, los bañaremos en azúcar.
Una receta sencilla y de lo más tradicional.
¿Gustais?.

Pochoncicos.