sábado, 3 de julio de 2010

Tapas de pomada de sobrasada y miel con base de hummus

Estas tapicas están especialmente creadas para el Hemc#46, cuya anfitriona es Mónica, del blog
Tentaciones para todos.

Lo cierto es que, desde que vi, en un evento de Gastrónomos del Ebro. una pomada de sobrasada que salía del tubo de pomada de toda la vida me quedé con la "canción" y tenía que probar, yo, a mi manera pues, por mucho que he mirado en la red no he visto ninguna receta que explique como hacer este preparado.
Así que sin encomendarme ni a Dios ni al Diablo me he puesto a probar y a la 2ª intentona ame ha salido lo que yo buscaba.
Pomada de sobrasada con miel.

Ingredientes:

- 1 rodaja de sobrasada.
- 1 cucharada (tamaño postre) de manteca de cerdo.
- Unas gotas de miel.

Elaboración:
Deshacer la sobrasada uniéndola a la manteca de cerdo y añadir unas gotas (unas gotas, en serio).
Mezclar todo hasta conseguir una pasta cremosa.
Poner en una manga pastelera para usarla al montar la tapa.

Tapas de pomada de sobrasada y hummus.

Ingredientes:
- Unas rodajas de pan.
- Nuestra pomada de sobrasada.
- Hummus.
- Aceitunas desmenuzadas.
- Cebolla caramelizada.
- Perejil, para adornar.
Elaboración:
Cortamos el pan y le extendemos el hummus (esta vez lo he comprado ya preparado).
Encima extendemos la pomada de sobrasada con la manga pastelera, cubriendo la mitad de la tapa.
La otra mitad la cubrimos con.
1ª tapa.
Aceitunas negras bien trituradas.
Dejamos que caiga un poco de nuestras olivas trituradas encima de la pomada.



2ª tapa.
Seguimos con la mitad de la tapa con nuestra pomada y la base de hummus pero, esta vez ponemos, en la otra mitad, un poco de cebolla caramelizada y rematamos la faena con un poco perejil y dos o tres trozos de olivas negras por encima de la pomada.
Desde luego tiene una textura fabulosa.
3ª tapa:
Esta vez, a nuestra base de hummus y nuestra mitad de pomada le añadimos unas sencillas olivas verdes deshuesadas cortadas en cuartos y acabamos con perejil, de nuevo.
El dulzor de la miel, con la sobrasada contrasta con la acidez tanto de las olivas como de la cebolla caramelizada, dando un resultado fascinante al paladar.
La verdad, la pomada, sola, resulta demasiado empalagosa.
Sin embargo, al mezclarla con sabores más ácidos, los sabores se potencian y se complementan a las mil perfecciones.
Animaos a probarlo en una cena con amigos, por ejemplo.
A vuestros invitados los dejareis boquiabiertos y deseando probar más.
Y esta ha sido, solo, la 1ª prueba... A partir de aquí todo lo que puede dar la imaginación!!!!.
Como ha sido una improvisación no he tostado el pan pero, ni que decir tiene que haciéndolo nuestras tapas ganarán muchísimo.

Pochoncicos.