miércoles, 8 de diciembre de 2010

Patatas con chorizo moderno- tradicionales

Hoy si que es un plato de urgencia, pero de urgencia, de verdad.
Y es que, a las 3, de la tarde, pasadas, salía de currar y no me había llegado la "santa inspiración" de lo que iba a hacer de comida....

Bueno pues, esperando al autobús (otros tienen las inspiraciones mientras "conferencian" con el señor Roca) he decidido..... "Hoy patatas con lo que "aiga"".
Iba dándole, yo, a la "perola" (dícese cabeza) de lo que les podía poner y de como hacerlas que resultasen rápidas y ricas.
Ya sabéis que no siempre va unido lo uno con lo otro y, menos aún, en la cocina....
Pero.... Fiuuuuuuuuuuu. Esta vez he tenido suerte y me ha quedado un plato rico y que ha resultado único.

Yo creo que, la gente, en el autobús, me miraba un poco rara porque, cuando me viene la "inspiración" empiezo a poner caras raras (medio de risa medio de satisfacción) y de pensar.... "Eureka".
A la Catadora, por ejemplo, la miran raro porque escucha música en sus cascos y, de vez en cuando se la oye cantar en Koreano, Japonés..... Y, si se descuida hasta se marca algún paso de baile de las coreografías que ve.
Bueno, pues yo iba pensando..... "Voy a unir modernidad con tradición y a ver lo que sale...."
Ni corta ni perezosa, he llegado a casa, he arramblado con la mandolina y he cortado dos patatas bien finicas y le he dado caña a la freidora......


Ingredientes:
- Agua, para cocer.
- Aceite de oliva virgen.
- 2 patatas.
- 1 lata de cebolla frita.
- 5 hebras de azafrán.
- 1 hoja de laurel.
- 1 cacito de caldo de carne Knorr.
- Unos rodajas de chorizo.

Elaboración:
Freír las patatas en la freidora, una vez saladas.
Mientras, sofreír la cebolla y le añadimos, las hebras de azafrán y el chorizo y, por último, el caldo de carne.
Poner a hervir agua con una hoja de laurel.
Una vez hecho el sofrito de cebolla, etc.... Y fritas las patatas añadimos todos los ingredientes al agua con el laurel.
Dejamos cocer 10 minutos y este es el resultado.
Desde luego, los de knorr me hicieron un regalo genial.
Me ha sacado del atolladero unas cuantas veces, ya, con unos resultados fabulosos.
El toquecillo final se lo he dado espolvoreando un pelín de pimentón dulce y un poco perejil.
Para ser una comida de "aquí te pillo, aquí te mato" nos la hemos comido la mar de a gusto.
Ah, y la Catadora, flipaba en colores de verme, a toda máquina, ahora esto ahora lo otro y plato apañao.
Muchas veces me dice..... "Yo no sé como te las apañas, pero con 4 cosas y en un visto y no visto haces unos platos de no dejar ni las migas...."
Lo curioso es que me ve, a mí, pero ella no pilla el truqui de la cocina.....
¡Ay, las madres!. ¡Si no fuera por nosotras!.....

Pochoncicos.