domingo, 27 de junio de 2010

Mis galletas de mantequilla y el refresco más natural.


¡Esto si que engorda!!!!!!!!!!!.
¡Que desgracia es que todo lo mejor engorde!.
Ya les tocaba a las galletas de mantequilla. ¿Verdad?.
Después de tanto tiempo pasado desde que hice el curso ya, casi, me daba verguenza no hacer las galletas.
Ya os conté que disfruté como un mico en el curso de galletas que nos dió Paula y me quedé con las ganas de hacerlas pero, claro, luego te enfrentas a la realidad, individual, de cada casa.....
Para empezar, aquí, la única "zarpas" soy yo. (He llegado a pensar que, yo, soy "constructivista", en cuestión de decoraciones y presentaciones).
Luego me enfrenté a la complicación de encontrar suficientes ingredientes para las glasas......
Seguidamente, el nuero y la catadora, dijeron que, con tanto azúcar, empachaban un montón....
¡Vamos, que todo eran "inconvenientes"....!
Y yo seguía empeñada en hacerlas así que la solución fué la más obvia:
Teñir las galletas, sencillamente.
Porque, lo que es yo, no me quedaba con las ganas de hacerlas.
Os dejo la receta que nos dío Paula en un mini libro de lo más genial.

Ingredientes:

- 350 grs de harina.
- 150 grs de azúcar.
- 200 grs de mantequilla a temperatura ambiente.
- 1 huevo.
- 1 cucharada de aroma de vainilla.

Elaboración:

Batimos la mantequilla con el azúcar. Cuando esté bien mezclado añadimos el huevo y el aroma de vainilla.
Como final incorporamos la harina tamizada.
Formamos dos bolas y, en mi caso, las teñí con colorante rojo..
Estiramos cada bola con el rodillo metiéndola entre papel de horno dejándolas como de 1/2 cm.
La metemos al frigo y las dejamos, en reposo, durante 2 horas como mínimo.
Una vez que la masa está dura, de nuevo, la cortamos con los cortagalletas y las horneamos durante 12- 15 minutos a unos 180º.
A las galletas de chocolate, sencillamente no se les añade la vainilla y, en cambio se les ponen 50grs de cacao sin azúcar.
Eso si. Hay que tener mas paciencia que Job porque la masa se ablanda muy rápido y hay que volver a meterla en el frigo para seguir haciendo los distintos moldes.
Y estar muy pendiente del horno porque, si no, se acaban quemando, las galletas.
Personalmente, las que mejor me quedaron fueron las de las última hornada que, sencillamente se acabaron de hacer con el calor residual del horno. (En la 1ª hornada me despisté un pelín y se me quedaron de un "chuchurrío").....
Al hacer las bocas de los ositos me quedaron, muchos que más que sonriendo parecía que hacían la mueca de "Joker". El de Batman, ya sabéis.
Este que os enseño, aquí, yo diría, que es el más feliz de los que hice.....
Jajajajajajajajajaja.

Para acabar, sin sentirme muy culpable, preparé un sencillo zumo de naranja en unos cubitos y, añadiendo zumo natural quedó un granizado, natural, sin azúcar ni ningún otro aditamento, que estaba de vicio.

Pochoncicos.