miércoles, 16 de junio de 2010

Migas a la aragonesa (Así las hace mi mami)

Y aquí va mi segunda aportación al Hemc 45 cuya anfitriona, este mes, es El horno de Su
Esta receta es la que sigue haciendo, mi madre, aún, hoy en día.
Esta vez no os hago pasar por el trago de ver "cosas raras" mezcladas "au bon tuntun". Jajajajajajaja.
Que conste que se me ha hecho hasta difícil hacer esta receta pues, una sola vez, en la vida, había hecho migas y no salieron precisamente bien....
De hecho, si clicais aquí ireis a la receta de "migas desaguisadas".
Eso sí, salí tan cabreada, con aquellas migas, que ni foto me apeteció hacerles.

Esta vez ha sido completamente distinto pues he seguido los consejos de mi mami al pie de la letra.
Luego, el acompañamiento de las migas ha sido mas "acorde" con mi propio estilo. Le he hecho caso a Sefa y he preparado un poco pepino para acompañarlas, además de la ensaladica de lechuga que es lo que solemos comer cuando se hace este plato, en casa.
Ingredientes:
- Pan duro (después os pongo, mas claramente la cantidad).
- Agua y sal.
- Aceite de oliva.
- 6 ajos pequeños.
- 3 filetes de panceta fresca.
- 1 troncho de longaniza.
- 1 pepino en ensalada. (opcional)
- Ensalada de lechuga. (opcional).

Elaboración:
Como unas tres horas antes de ponernos a hacer nuestras migas, ponemos el pan a remojo (nada de dejar que escurra agua, por favor. Solo que, el pan quede húmedo).
Cada media hora, por ejemplo, vamos dando vueltas, con una cuchara de madera, al pan para que se reparta, el agua, a ritmo reposado.
Por cierto, aquí, decir que he usado pan de barra de kilo. Vamos que, para tres personas, que estábamos, hoy, a comer, he puesto como medio kilo de pan y, además, del pan más tradicional, nada de pan del que nos venden ultimamente en la ciudad.
Ahora vamos con los "tropezones".....
Cortamos, en tiras la panceta fresca, pelamos los ajos, dejándolos enteros y cortamos la longaniza en rodajas y, seguidamente, la hacemos tiras finas.
Ponemos a freír la panceta y, a media fritura le incorporamos los ajos, dejando para el final la longaniza.
Añadimos el pan humedecido y empezamos a trabajar nuestras migas.
En principio ponemos el fuego fuerte, pero luego, cuando ha cogido buena temperatura lo dejamos a medio fuego para que no se churrusque el pan.
Cuando ha adquirido un color dorado y se empieza a pegar (¡solo empieza!) al fondo ya tenemos nuestras migas hechas.

Se acompañan, normalmente con algo de ensalada para darles el contrapunto de sabores, pero, aquí, también es muy típico, poner, sencillamente, unos granos de uva.

Para la "cata" he preparado esta tapica que, como veis, va acompañada con unos trocicos de pepino cortado en círculos con un mini corta pastas.
Con este acompañamiento, Tatiana, ha dicho que estaban muy buenas por el frescor que les ha aportado el pepino y, además, le ha hecho gracia la presentación en plan "tapa".

Esta es la receta más sencilla, con "tropezones", con la que se hacen las migas.
No lleva ni sebo ni nada parecido. Sólo aceite de oliva y la grasa que pueden soltar los trozos de carne.
Es la que hace mi madre.
Así que, yo, me he limitado a seguir sus explicaciones.
Existe otra, aún mas sencilla, en la que ni se ponen trozos de carne. Sólo el aceite con los ajos y es la que, en casa, se ha comido siempre en el tiempo de vendimia, cuando nos regalaban unos buenos racimos de uva.
Espero que os guste.
Hacía años que no comía este plato y he disfrutado muchísimo sacándolo de la memoria más tradicional.

Pochoncicos.