domingo, 14 de diciembre de 2008

Ajetes fritos no quemados



Este truco, por curioso que resulte me lo enseñó mi padre, al que le encantaban los ajos verdes.

Bueno pues, una vez cortados los ajos ponemos, en una sarten un buen chorro de aceite de oliva y, en frio, le añadimos un buen chorro de agua; una vez que esta mezcla de liquidos empieza a calentarse le añadimos los ajos y vamos dandole vueltas hasta que se frian. si te gustan mas hechos tendrás que añadir algun chorro mas de agua; osea: Aparta del fuego la sarten y, cuando se haya enfriado un poco le pones mas agua.

Por supuesto que a los ajos se les añade la sal al gusto.

Es un truco sencillisimo pero evita totalmente que los ajos se quemen.

Besicos

Wivith