martes, 10 de noviembre de 2009

Lentejas con longaniza y...¡Sorpresa!


¿Cuanto vale una imagen?.
El cariño de una hija no tiene precio.... (Parezco el anuncio de Master Card)
Que forma más rara de empezar. ¿ Verdad?.
A lo que íbamos, tuerta...
Estas lentejas están hechas sobre una base que creó Tatiana y, oye, siendo que no se mete en la cocina porque le da miedo creo que merece una mención. ¿No?.
Así que este post se lo dedico a la 1ª artífice de este plato.
Preparó, el sábado, unas lentejas, ella sóla (todo un logro, si señora) y sobraron unas pocas. Tan pocas, tan pocas que no había suficientes para volver a comer y poder catarlas yo... (Le hubiera dado mis felicitaciones, desde luego).
Bueno pues, ya sabéis que aquí no se tira nada ( O casi) así que me he pergeñado, yo, un platillo, con 4 chorradicas que había por el frigo.






Ingredientes:

- Un puñado de lentejas "sobradas".
- 1 taza de arroz.
- 1/2 cebolla.
- Un vasico de vino de zanahorias babies.
- 2 "tronchos" de mi longaniza adobada.
- 1/2 vaso de vino tinto.
- Aceite, agua y sal.
- 1/4 de pastilla de caldo de carne.

Elaboración:

Las lentejas de Tatiana han ido a una sopera con agua y el caldo de carne.
He hecho el arroz, a parte ya que las lentejas estaban cocidas de antemano.
He preparado el sofrito de cebolla y zanahorias babies, con aceite del adobo y he incorporado el arroz y el sofrito a las lentejas que ya empezaban con su rítmico "chup, chup". Seguidamente he puesto la longaniza y el vino.
Lo he dejado cocer 10 m. y... ¡A correr!.
¡Plato feito!.
Luego se acompaña de una buena ensalada y una comida bien completa.
Por cierto, he conseguido, también, que me hiciera de pinche, la niña de mis ojos. Otro logro.

Y ahora...........

¡Sorpresa!.

¡Un capricho de esta tarde!.
He tenido que bajar, al centro, de compras y ya me quedé con la cantinela de los moldes de silicona, con formas graciosas, estos días de atrás.
Hoy no he resistido la tentación y han caído.
No os voy a dar la brasa con una simple receta de tortilla de patata. ¿Verdad?, pero, es que, a este capricho pre- navideño tenía que darle salida.
Por cierto... Son más difíciles de manejar de lo que, yo, creía y las primeras "tortillas" se han "escorromoñao" de entre la rasera que usaba para darles la vuelta.
Tatiana quería "pintarlas" con tomate frito pero no le ha hecho gracia el resultado final, así que se han quedado solo en las siluetas.
A mi hija le he comprado un "guante vaca" de silicona y, luego, harémos, las dos, cierzadas varias, con ellos ( Osea nos haremos "teatro" para quitarnos el stress y los malos genios, además de usarlos para lo que son, claro).
Ha sido la primera pieza de su propio menaje de cocina. A ver si va animándose y quitándose ese miedo que le tiene a las sartenes, etc....
Pochoncicos.