lunes, 6 de septiembre de 2010

Cochinillo confitado



Hace tiempo busqué, en la red, técnicas culinarias que fuesen, un poco, diferentes a las habituales.
En concreto buscaba la forma de confitar los alimentos.
Desde luego, S. Google, no me falló y encontré lo que buscaba pero, en aquel momento, resultaba un poco complicado el llevarla a cabo y tubo que esperar, en el archivo de "pendientes" hasta que llegara mejor ocasión.
La ocasión ha llegado y aquí os presento mi propio confitado de cochinillo.
Si recodáis, este verano, hice, un día, un asado de cochinillo estupendísimo.
Como no estábamos en fechas de mucho consumo "cochinilleril" tube que comprar el cochinillo, entero, para aquella ocasión, pero, como siempre, todo lo que no usé fue a parar al congelador y lo tengo a muy buen recaudo para poder seguir haciendo cosas con él.
Bueno pues, parte de los trozos que congelé la he usado para esta receta.
Viene a resultar como los adobos pero sin poner a secar, el cochinillo, con especias.

Como podéis ver, en la foto superior, su conservación es en aceite y es de las de larga duración.
No me enrollo más y, ahora, os explico los ingredientes y el "do it your shelf".

Ingredientes:
- Aceite de oliva. No pongo cantidad porque tiene que cubrir, la carne, por completo.
- 1 kgr. de cochinillo cortado en trozos pequeños.
- Especias, al gusto.
Elaboración:
Cortar el cerdo en trozos de tamaño medio y salar.
En una sopera, poner, el aceite y meter el cerdo, en frío. Incorporar las especias. Yo le puse orégano, romero, tomillo, 2 ajos con piel y unas hojas de laurel, pero eso se deja, siempre, al gusto del consumidor. El aceite debe cubrir, del todo, la carne.
Poner a fuego, muy lento durante 1 o 2 horas ( esto depende de la cantidad que vayáis a hacer).
No debe pasar, nunca de los 90º de cocción, así que, aquí, me vino de maravilla el termómetro nuevo.
Yo lo tube una hora al nº 2 de mi vitro que tiene hasta el nº 12.
Lo digo porque os podáis hacer una idea de las temperaturas que puede coger vuestra vitro y las que necesitan los confitados.

Esta es la forma en que queda, el cochinillo, una vez confitado. En este mismo momento ya está en condiciones de ser comido.
Es el momento de sacarlo del aceite y dejar que, este, se enfríe.
Cuando el aceite ya está frió lo filtramos muy bien y ponemos, los trozos de cohinillo, en botes de conserva, donde volcaremos el aceite que hemos flitrado. (Yo uso los filtros de café de usar y tirar).
Debe cubrir, perfectamente, la carne. Si os falta algo de aceite se añade del que no se ha usado.
Ya está listo para comer, como he dicho, pero, os apetece, se le da un toque de horno, a tope de temperatura y la piel se queda dorada, pero no crujiente.
Yo no pude aguantar y, aunque sólo fue un trozo, tube que probar lo del horno.
Me encantó.
Queda muy tierno y muy jugoso.
Para mi gusto exquisito.
Desde luego, a quien no le gusta el cerdo no le gustará esta receta pero, a mí, que me encanta, me pareció que es para chuparse los dedos.
Espero que os animéis a hacer esta conserva pues es muy sencilla de hacer.
Sólo hay que tener paciencia por las dos horas de cocción pero te permite ir y venir a la cocina y hacer otras cosas mientras ella va haciendo chup chup a fuego lento.
Así me ha quedado con unas pataticas al horno.

Otro día probaré a hacerlo fritico a ver como queda......

Pochoncicos.