martes, 2 de marzo de 2010

Salmón al horno con verduras

Ale, hoy una receta de pescadico de las de "dieta" (mentira cochina, que esto, aunque sea con poca grasa, está de muerte).
Y es que me he empeñado en desmitificar eso de la "dieta", porque.... ¿Quien dice que este plato no es un plato 10?. Pues que conste que, por los ingredientes, se le considera de "dieta", aunque el pescado que lleva sea salmón.
Personalmente, cuando he tenido que llevar dieta he podido degustar este pescado.....
Vamos a ello.

Ingredientes.
- 1 pieza de salmón salvaje, congelado.
- 1 tomate natural.
- 2 patatas pequeñas (muy pequeñas).
- 1 trozo de pimiento verde. (Ja, un poco más y se me estropea, escondido, entre lechugas).
- 1 trozo de pimiento rojo (idem de idem que el verde).
- 1/2 cebolla.
- 2 cucharadas de aceite de oliva (Si dos y no estoy a dieta)
- 1/2 vaso de vino blanco.
- 2 cucharadas de salsa agioritaki (esto si es opcional del todo.... ya sabéis, un resto mínimo).
- Sal y pimienta.
Elaboración:
Descongelar el salmón salvaje (Por cierto, comprado en Mercadona y es buenísimo).
Pelar las verduras y ponerlas en una bandeja de horno con papel de idem.
Capa de tomate, abajo y el resto de verduras encima del tomate. Salpimentar.
Salpimentar, también el salmón y colocarlo encima de las verduras para que suelte su propia grasa.
Incorporar el aceite y el vino.
En este caso he mezclado la cucharada de salsa agioritaki, que me quedaba, con el vino y se la he añadido, por encima.
Horno a 180º durante 50 minutos (acordaos que mi horno, casi, es de juguete...) y plato resuelto.
Aquí tenéis un detalle de las verduricas, recién sacadas del horno.
Nadie puede decir que no sea un plato de "dieta", pero nadie puede decir que sea un plato fabuloso, tampoco.....
Por supuesto que acepta cualquier verdura..... (la agioritaki lleva berenjena y pimiento....)
Aquí la presentación final.
Como digo siempre..... Mucho color y muy buen sabor junticos.
Si os apetece darle un toque crujiente le ponéis, por encima, unos frutos secos y....¡Ole!.
De postre una pieza de fruta o, si estáis de celebración unas natillas (para esos de la dieta hechas con leche descremada o semi y con sacarina en vez de azúcar o sirope de agave).

¡Buen aprofeito!.

Pochoncicos.