sábado, 3 de octubre de 2009

Tortilla vegana


¿A que tiene buena pinta esta tortilla sin huevo?.
Esta receta si que es el "Sumun" del reciclaje.
Os cuento, porque esta historia tiene su "rasmia".
Esta imagen la tomé el domingo pasado, por la noche; osea, el día que hice los fritos para la hora de comer.
Bueno pues lo cierto es que, la idea de hacer una tortilla vegana partió de la curiosidad de mi hija, hace ya unos meses. Por aquel entonces investigué sobre el tema y descubrí que, esta tortilla, se suele hacer con harina de garbanzos.
Lo cierto es que no iba a comprar tal cosa cuando solo era cuestión de hacer una prueba. ¿No?. Pero, al leer aquello de la harina garbancera y que se mezclaba con agua, sencillamente, se me iluminó el cerebro y recordé uno de mis "experimentos" de cuando teníamos el bar.
La cosa fue que aproveché la masa que sobró, un día, en los rebozados y me preparé, para mí sola, una tortilla con aquella "maseta". Ya entonces me dijeron que era, yo, muy rara....
En fin, la cosa quedó ahí, en mi paladar en mi "semi- olvido", pero ya sabéis que la cabecica nos sorprende cuando menos lo esperamos y, el día que hice los rebozados me saltó del "demonio" que está a mi izquierda y me hizo recordar la famosa "provatina"; así que, ni corta ni perezosa, guardé el resto de masa en el frigo para usarla por la noche.
A esto se le sumó que me encontré que el frigo se había vuelto loco y me había congelado medio calabacin que tenía en la zona de las verduras, así que había que usarlo más la otra mitad de champiñones fritos que quedaron al preparar la salsa con la que acompañé el lomo a la sal. ¡Vamos, puro reciclaje!.
Y sin más os pongo la receta.
Ingredientes:
- Unos 100 gr. de pasta de rebozar.
- 1/2 calabacín.
- Cebolla.
- Champiñones sofritos.
- Aceite, agua y sal
Elaboración:
Para la masa del rebozado:
Ponemos, en un plato un vaso de agua, donde añadiremos un pellizco de sal.
Usando como medida un tenedor pondremos 3 medidas de harina "yolanda" y dos de harina de la normal. Que os quede parecido al huevo batido.
Batimos la mezcla y, cuando empiezan a verse burbujitas en la masa es el momento de hacer los rebozados. La que sobra pierde esa fuerza y la guardaremos en un bol, tupper o donde mejor nos parezca pero siempre en el frigo y siempre tapada.
En una sartén pequeña sofreímos las verduras con las que vayamos a hacer la tortilla (Si se quiere también de patatas, claro). En mi caso fue el calabacin que, previamente había metido en el microondas para que se ablandase un poco, los champiñones y la cebolla.
Sacamos la masa que guardábamos en el frigo (Por supuesto tiene que quedar un volumen como si se tratase de el nº de huevos que solemos usar para nuestras tortillas). Si calculamos que hay menos cantidad de la habitual de nuestros huevos podemos aumentarla poniendo una medida más de "yolanda" y dos de harina y dejando que repose unos minutillos, así que interesa sacar nuestra "huevina" particular antes de ponernos con las verduras para darle un adecuado margen de tiempo y la masa haya vuelto a perder su "fuerza", si hay que hacerle alguna "añadiencia".
A continuación mezclamos los ingredientes como en cualquier tortilla y la pondremos a freír en la sartén con su aceite (Todo igual que con la de huevos).
Vamos girando la tortilla, de vez en cuando porque esta masa no tiene la elasticidad del huevo y hay que vigilarla un poco más. Cuando empiece a dorarse la damos la vuelta y que vaya haciéndose por el otro lado, así varias veces y a fuego medio- bajo porque puede quedarse bastante cruda por dentro si no se tiene esa picardía o, en su defecto un buen micro- ondas. Que esa es la otra solución: Dorar la tortilla por los dos lados y, después un golpe de microondas de unos 5 m.
Tortilla acabada.
Nota:
Para nuestro gusto, el sabor es bueno, pero la textura no nos convence.
Pero, repito: Para nuestro gusto.
Pochoncicos.