sábado, 27 de febrero de 2010

Garbanzos con bacalao y tomate

Hoy os presento la comida que hice ayer, a medio día. Bueno, por lo menos el primer plato....
El segundo os lo enseñaré otro día.
Baste decir que, las salsas, de los dos platos, han salido de la misma base:
Cebolla y tomate.
El bacalao seco, desalado, es uno de los ingredientes más extendido en la cocina aragonesa y de toda España.
La salazón y el desecado hicieron que fuese uno de los pescados que llegaban con más facilidad a los mercados y, con él, como ingrediente proteínico, hay un montón de platos en nuestra gastronomía.
Ya sabéis:
Hay que desalarlo durante 24 horas, cambiando el agua cada 8 y, después se utiliza de mil maneras diferentes.
Mirad, solo haciéndolo con cebolla y tomate, como en la imagen superior izquierda ya es un super plato de por sí.
Aquí se come, mucho, en los bares y también le suelen poner pimiento además de la cebolla y el tomate, como tapa o ración.
Todo se basa en sofreír la cebolla, añadir el tomate (natural o frito) y, una vez que, la cebolla, se pone transparente añadir pimentón y el bacalao para que coja los aromas.
Como veis, en la foto superior derecha, yo, le he puesto unos huevos de codorniz y eso ha sido el acompañamiento de los garbanzos.
He cocido los garbanzos ( esta vez de bote) con una hoja de laurel y, cuando ha empezado a oler a esta especia la he quitado.
Mientras cocían, los garbanzos, he preparado el bacalao con tomate y, después lo he unido todo durante unos 15 minutos, por eso de los aromas.
A última hora una cucharadica de maicena ha puesto espesa la salsa. El huevo también ha sido una incorporación tardía..
La presentación bien sencilla.
Esta vez nada de perejil, ni cebollino ni cosa similar.
Sólo que se detecten los huevos de codorniz, el bacalao y los garbanzos, bien lustrosos por la salsa.
Otro plato sencillo y tradicional, que pasa de generación en generación. Yo se lo he visto hacer a mi madre toda la vida y, repitiendo lo que veía he aprendido.....
Aquí os enseño las últimas manualidades de la "yaya Mariví", la "croquetera mayor" de esta casa....
La manta, de dacha sintética, abriga más aún que un edredón nórdico.
Yo no me lo creía pero es, realmente, cierto.
Y estas zapatillas para ir por casa, con borregito por dentro y todo.
Desde luego bien abriguicas que son.....

Pochoncicos.