martes, 2 de noviembre de 2010

Sopas vueltas


La cocina de Javi y Iloveaceite han organizado el concurso al que aporto, esta vez, esta nueva receta de nuestra gastronomía aragonesa.
Y, una vez aclarado este punto, ahora, paso a contaos la batallita de este plato.
Como ultimamente viene siendo habitual en este blog, vuelvo a nombrar a Cella, Teruel.
Sigo viendo los vídeos de "Los fogones tradicionales" de, Eugenio Monesma, que, por cierto, han dado en el canal Cocina, así que, imagino que os sonaran todas estas recetas.
En fin, que estaba viendo, yo, tan formalica, delante del dvd y, a cada receta que veía decía.... "Esta la tengo que hacer" y, al llegar a la que hoy os presento ya estaba, yo, toda lanzada.......
-Yo (Llamando a voz en grito):
- ¡Tatianaaaaaaaaaaaaaaaaa!: Ven "p'aquí".
- Con tono de "Dios, dame paciencia", Tatiana responde.
- Ya voooooooooooooy (Nótese que el acento está en el principio de la palabra y no al final y esa es la forma de diferenciar la paciencia a la impaciencia....).
Entra, en la cocina y me encuentra con todos los ingredientes, organizadicos, al lado de la vitro y mirándolos, un poco alucinada.
Yo:
- ¿Tu crees que, con todo esto salen unas sopas?.
Tatiana:
- Hombre, pues mucha agua no es que vea, pero todo lo que tienes aquí me gusta....
En ese momento, me persigno y ¡Ala!. Que sea lo que Dios quiera, que la cocina tradicional suele ser contundente.


Ingredientes:
- Un puñado de pan seco, para migas.
- Un poco de agua.
- 2 patatas pequeñas.
- 2 ajos cortados en trozos pequeños.
- 2 chorizos.
- 2 trozos de panceta curada (torreznos).
- 6 rebollones.
- Sal.
- AOV.
- AOVE.

Elaboración:
Lo 1º, de todo, es preparar el pan como si fuésemos a hacer migas. Osea, mojarlo unas horas antes de empezar con la comida y remover, de vez en cuando.
Cortar las patatas, ponerlas en agua y salar. (Yo usé la mandolina). Las reservamos.
Ponemos a freír la panceta, el chorizo y los rebollones, por ese orden, en aceite de oliva virgen.
Una vez fritos los sacamos a un plato SIN ESCURRIR el aceite (es importante no escurrir).
Eliminamos el agua de la patata y la echamos en la sartén donde hemos frito los ingredientes anteriores, con todo el sabor que han dejado en el aceite.
A media fritura, de las patatas, le ponemos los ajos y dejamos que sigan friéndose, juntos.
Incorporamos nuestras "migas" y trabajamos la mezcla para que se aglutinen, bien, los dos elementos.
Para finalizar, incorporamos el sofrito de panceta, etc.... y mezclamos bien.
Como toque de "gracia" ponemos un buen chorretón de AOVE (a ser posible aragonés, claro) y servimos.


Aquí tenéis un primer plano de los ingredientes que, creo, muestra a las mil maravillas el resultado final.
Los ingredientes, parece que acaban de lavarse la carica en algún río del Alto aragón y brillan con una lozanía que "p'aqué".
¡Ay nuestro buen aceite de Arbequina!.......

Mientras preparaba este plato me iba riendo, sola, de ver la consistencia que iba a tener semejante comida.
"Dios mío, esto no nos lo acabamos ni de coña...."
Una tartera, pequeña, y yo veía que era imposible acabar con esta maravilla de la gastronomía aragonesa.
¡Y eso lo comían de almuerzo!.
Imaginad lo contundente que puede llegar a ser, con esa grasica que sueltan la panceta y el chorizo al freírse......
Los rebollones le dan, a este plato, un punto exquisito, con ese sabor a tierra húmeda de los montes.
En la receta original, le añaden un poco de pimienta, para darle "un poco más de gusto" al plato....
Para mí, ha sido suficiente con esta mezcla de ingredientes.
No he necesitado añadir la pimienta para hacerlo más "gustoso".
La Catadora ha quedado, también contenta con el resultado de este plato (para nosotras plato único) y casi no nos podemos mover de la mesa de lo "llenas" que estábamos.
Podemos decir, las dos, que es un plato riquísimo. Eso sí: No apto para dieta, evidentemente.
Si sois valientes, es un plato para rebañar pues el aceite que lleva es de lo más apetitoso.
Como siempre, se podría hacer en plan "tapa" poniéndole una base de calabacín o cebolla, recia, pasados por la plancha y, así, no "meteríamos" pan en la comida y no nos sentiríamos culpables de meter tanta caloría al cuerpo serrano.
¡Suerte que vamos hacía el invierno y, las curvas nos las tapa la ropa!.

Pochoncicos.

viernes, 29 de octubre de 2010

Borraja con salsa de almendras.


 

Creo que ya, todo el mundo, conoce nuestra borraja aragonesa, tan rica en fibra y minerales.
Es un plato sencillo de hacer y que, con un poco imaginación, puede dar mucho de sí.
Hay que reconocer que eso de comer la borraja, apañada con un poco de aciete de oliva y nada más puede llegar a ser sumamente tedioso, pero para darle ese toque de alegría tenemos el truqui de las salsas.....
La forma de hacerla y limpiarla también tiene su aquel en este plato.
Podemos comerla estilo cosher, como la han hecho, toda la vida, nuestras abuelas y que consiste en cocer la patata y la borraja a la vez, en el mismo tiempo y que queda, para mi gusto, demasiado cocida, o, podemos tener un poco de paciencia e incorporarla a la patata unos minutos después de haber empezado la cocción de esta y, así, nos quedará mas durica y con otra textura.
Yo la hago de las dos formas.
Unas veces cosher y otras más "tiesa".
La cocción de la patata tampoco debe ser muy larga ya que se deshace así que con 20 minutos de cocción será suficiente para que quede cocida y no se deshaga.
Cuando lleva 10 minutos de cocción es el momento de incorporar la borraja, si la queremos un poco más dura y, una vez juntas las dejaremos hacerse otros 10 minutos o 15 si nos gusta la patata un poco más hecha.
Poco misterio más tiene este plato.
Ahora bien......
¡El acompañamiento!.
 

En este caso hice una sencilla salsa de almendras y vino que le dió el toque de gracia al platico.
Resultó una comida de lo más agradable.
Os explico la salsa, tal y como, yo, la hice.

Ingredientes:
- Un puñado de almendras picadas finas.
- 1 cucharada (tamaño café) de harina.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen.
- 1/4 de vaso de vino blanco.
- 1/2 vaso de agua.
- 1 cubito de caldo de verduras.
- Sal.


Elaboración:
Ponemos a calentar el aceite y, en él ponemos las almendras y la harina para que se tuesten, ambas, un poco.
Cuando la harina adquiere el color que más nos gusta le incorporamos el vino y dejamos que
reduzca un poco.
Seguidamente le incorporamos el agua y la sal y, en mi caso, el cubito de caldo de pollo, que tenía congelado (era sopa de pollo que congelé en forma de cubitos).
Se puede poner, en lugar de caldo de pollo uno de verduras y, así, tenemos un plato vegetariano, que, a su vez, podrían comerlo quienes siguen la comida Halal, si eliminan el vino.
Ligamos bien la salsa y.......
¡Lista!.
Desde luego le da otra cara a este plato, eso no me lo podéis negar.....
Otra manera de comer la borraja para no aburrirte.
Por cierto, esta es otra receta de lo más tradicional, en Aragón, con tantas almendras como tenemos....
¡Es una suerte que nos llegara esta verdura desde allende los mares!.....

Un pequeño consejo.... No limpiéis, demasiado la borraja porque pierde toda la fibra.

Pochoncicos.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Gazpachillo turolense

En fin, Pilarín. Que p'a estar así, lo mejor.... "casanos".
Jajajajajajajaja.
Pues eso, que estoy en vena de cocina tradicional aragonesa así que... ¡Ala, a dar la murga otra vez!.
Sigo con recetas de patatas. Y decir "patata", en Aragón, es sinónimo de nombrar a Cella (Teruel).
Por si no lo sabíais, en Cella, está el mayor pozo artesiano de toda Europa y ese es el punto de nacimiento del río Jiloca, afluente del Jalón. El río que pasa por mi pueblo..... Morata de Jalón.
Y, una vez conclusa la clase de geografía, vamos a pasar a la clase de cocina tradicional, sin más preámbulos.
Lo dicho:
Cocina tradicional aragonesa.
Receta sacada de los vídeos "Los fogones tradicionales" de Eugenio Monesma.
El nombre os resultará un poco original dado que, el gazpacho turolense (también conocido como "gazpacho de pastor"), tiene, al gazpacho andaluz, lo que, una longaniza, tiene a un chorizo..... Osea: Nada. Bueno, que la longaniza y el chorizo terminan igual (En cuerda).
Jajajajajajajajajaja.
Los ingredientes, como siempre, en nuestra gastronomía, son muy pocos y muy sencillos.
Pero no os llaméis a engaño. En absolutos es un plato "soso".
Es más:
Es un plato super sabroso.
Puedo atestiguarlo, esta vez de verdad, pues esta fue nuestra cena, anoche.

Ingredientes:
- 6 Patatas.
- 2 ajos.
- Aceite de oliva, virgen.
- Agua y sal.
- 3 torreznos.
- Unos encurtidos, a nuestro gusto.

Elaboración:
Primero de todo hacemos los torreznos (Aquí conocidos como "tajadas"), haciendo que la corteza quede extra crujiente
Mientras se ponen bien "huecos", nuestros torreznos iremos cociendo la patata, con su sal, claro, y pelaremos los ajos.

Una vez cocidas, las patatas, las machacaremos con un tenedor ( nada de batidora, esta vez) y reservaremos.
Una vez fritos, los torreznos, los retiraremos del fuego, quitaremos un poco aceite (los torreznos suelta grasa y aumentan el volumen del aceite) y pondremos a freír los ajos, cortados finos.
en el momento que empiecen a dorarse incorporaremos la patata cocida y dejaremos que se sofría un poco.


Es el momento de montar el plato.
Abajo pondremos la patata que ya habrá cogido todo el sabor del torrezno y el ajo fritos.
Encima colocaremos los torreznos.
Como acompañamiento, pondremos los encurtidos. (Pasmaos, aquí se les llama "adobos")
Como podéis comprobar, es un plato super sencillo.
Más no os engañéis.
Resulta un plato de lo más contundente.
Supersabroso, en toda su sencillez pues, la patata, coge el sabor del torrezno y del ajo, como he dicho anteriormente.
Queda cremoso, por la grasa que aporta el torrezno y, queda muy fresco por el vinagre que le aportan los encurtidos que, por cierto, pienso probar, dentro de poco, a hacer, en casa.
¡Mirad que primer plano mas estupendísimo!.
¡Ay nuestro Aragón incógnito!......
Por cierto.... Tengo un reto, conmigo misma:
Quiero presentar una comida, completa, con todo, recetas aragonesas.
A ver por que platos me decido......
Aprovecho, de paso, este post, para animar, a todos los blogguers, aragoneses, que, tal y como hace Paula, una vez al mes, pongamos una receta, tradicional de nuestra tierra.
¿Os habéis parado a pensar en todas las recetas que nos han llegado de manos de nuestras madres, abuelas, tías....?.
Es muy posible que, si rascamos, un poco, en esa "superficie" descubramos un universo "cocineril", aragonés, inmenso.

Pochoncicos.

domingo, 24 de octubre de 2010

Pan multicerales de Harimsa

Bueno, volvemos a la carga con el pan.....
Este verano no ha apetecido meterse en la cocina a "panear" (vale, es una excusa, con la pani ni te enteras de lo que cuesta y el horno lo vigilas un poco y ya está....).
Ahora, ya, con los días más frescos y sombrios va picando, de nuevo, el gusanillo "panero", así que he usado, por fin, la harina que me envió Harimsa para hacer pan multicerales.
Solo le he dado un mínimo toque personal, añadiéndole unas pipas y unas semillas de amapola.
El resto de la receta ha sido coser y cantar pues, la cajica llevaba todo lo necesario e instrucciones de uso.
Aquí tenéis a la señora masa, recien acabado el proceso de levado, en la pani.
Ahí, ya, me he sorprendido mucho pues, normalmente, a mí, no me suele levar tanto el pan en el primer proceso.
Aquí tenéis una de las masas de pan (me han salido dos iguales).
Muy redondica, ella y muy "pincha". Dispuesta para reposar durante 1 hora y media, en el horno, sin encender. Con muuuuuuuuuuuuchaaaaaaaaaaaaaaaaa calma.
Ni que decir tiene que le he lavado la carica, con un poco aceite para que le quedase más lucidica y brillante y luego......
Vuelta a esperar esa hora y media que os he comentado antes.
Total, que me han quedado dos señores panes que pedían a gritos que se les diera un buen pellizco y se les arrancase un cachico, para probarlo en caliente....
¡Por favor, que cosa mas rica es el pan recien sacado del horno!.
Como véis ha quedado tostadico y crujiente, aunque, esta vez, no lo he llevado al extremo que nos gusta en casa, que casi se quema de lo morenico que nos gusta.....
¿Y que me decís de la miguica?. MMMMMMMMMMMMM.
No es un bizcocho pero está para mojarlo en el cafecico, con leche. En serio.
Total, que, así como, las magdalenas no me gustaron, este pan me ha encantado.
Vamos. ¡Para repetir de nuevo!!!!!!.

Pochoncicos.

viernes, 22 de octubre de 2010

Paté de setas


Hoy os traigo otra receta que se hace, mucho, en mi tierra.

Y vosotros os diréis.... ¿Pero otra??????????.
"Poz" va a ser que sí......
Cabezona, que es una y no ceja en el empeño de dar a conocer los productos que tenemos por estos lares.
Os cuento.....
Mirando los vídeos de cocina tradicional de la serie "Los fogones tradicionales" de Eugenio Monesma, dí con una receta que me encantó.... Esta que os muestro hoy, claro.
La comercializa "La conservera del pre- Pirineo", una pequeña empresa de Uncastillo, provincia de Zaragoza.
Yo, ni corta, ni perezosa, tomé buena nota de los ingredientes y la elaboración y me metí en la cocina, papel, con receta, en mano y.... ¡Ala, al fogaril de nuevo!.
En un principio no estaba, yo, muy convencida que hubiesen dado, los ingredientes completos pues al ser la receta de una empresa..... Pero, cual no fue mi sorpresa que, conforme iba siguiendo los pasos de la receta, "aquello" tomaba una consistencia y un aspecto que, cada vez, me gustaba más.....
Total, que os puedo decir que está de lujo y que, yo, os pongo, la receta, tal y como viene en el vídeo y mi "seguimiento" pues, esta vez, os he hecho un paso, a paso de lujo.....
Bien.
¡Empecemos!.


Ingredientes:
- 1 kg de setas (vale cualquier tipo de seta).
- 1 kg de cebolla. (3 cebollas hermosotas).
- Aceite de oliva.
- Un buen puñado de romero.
- Un buen puñado de orégano.
- Sal.
- Pan rallado.

Elaboración:

Como veis, algún ingrediente no lleva cantidad, pero es que tiene su misterio.....
A lo largo de la receta os lo explicaré.

Lo 1º de todo es pochar la cebolla, que cortaremos en bruiné, salándola, claro, y poniendo abundante aceite.
A mayor cantidad de aceite mayor untuosidad tendrá, después, el paté.
Aquí la tenéis, pochando.
A fuego medio ha estado pochando 25 minutos.


Las setas, las cortaremos, también, en tamaño pequeño y, una vez que se ha pochado la cebolla, se las añadiremos, dejando que se cocinen junto a esta con otro poco de sal.
El tiempo de cocinado, de este nuevo paso, han sido 15 minutos. Y las setas eran "Pleoratus Ostreatus"



Seguidamente, le ponemos las especias:
Romero y orégano.
Dejaremos que sigan haciendo chup chup, con las especias bien mezcladas unos 5 minutos.
Ahora es el momento de pasar, nuestras setas, por la batidora.
Si os gusta, el paté, con "tropezones" no trituréis mucho........ A mi me apetecía bien fino, así que buen rato dándole a la "turmix".
Seguidamente ponemos el pan rallado para que compacte, bien, la masa.
Aquí vuelve a intervenir nuestro gusto.... A más pan rallado, más espesor quedará.
Eso si, tiene que quedar una crema fina, para embotarla y que no queden huecos de aire.

Una vez embotado, nuestro paté, lo ponemos al baño María.
Yo lo he tenido 30 minutos.
Le he puesto estos adornos de tela y la pegatina, "Made in Wivith", pues estoy esperando mis pegatinas especiales "cuchiflitos" y, conserva acabada.
Aquí tenéis una 1ª cata del producto.
Luego le he colocado unos trozos de oliva de Aragón y ha quedado esta sencilla tapa.
La siguiente ya ha sido con queso de rulo y un poco de mermelada de piquillos y una lámina de trufa, que aún quedaba en el frigo.
La verdad es que, además, de muy sabrosa, ha quedado de lo más vistoso.
Como final, aprovechando que tenía unos trozos de melocotón, en almíbar, a la plancha, que había preparado para otra tapa, se me ha ocurrido mezclar los dos ingredientes y un poco de perejil.
Otro resultado estupendo, aunque me gustan más los sabores con contraste, como la mermelada de piquillos o la mermelada de tomate.
Otra receta que os animo a probar y tener en la despensa......
¡La de cosas ricas que se pueden hacer con este paté!.....

Pochoncicos.