Este ha sido uno de mis experimentos para aprovechar sobras de otros platos y hacer una receta bariátrica para dar ideas.
Ingredientes:
- Judías verdes (Como tres cucharadas que quedaron de ayer).
- 1 calabacín pequeño.
- 1/2 cebolla tierna (Sobró de la cena de anoche).
- 100 ml de caldo de carne. (Vale también de verduras)
- 1 hoja de gelatina neutra. (Se puede sustituir por agar- agar)
- 1 clara de huevo (La yema la he usado para otra receta).
Elaboración:
Ponemos a remojo la gelatina.
Sofreímos el calabacín y la cebolleta cortados a tamaño pequeño. Cuando están doramos les incorporamos las judías verdes. trituramos añadiendo el caldo e incorporamos la hoja de gelatina ya blanda.
Ponemos un poco de sal en la clara de huevo y la levantamos a punto de nieve.
Dejamos enfriar un poco nuestro puré de judías y calabacín.
Incorporamos la clara con movimientos envolventes para que no se baje.
Ahora ya solo queda decorar.
Yo le he puesto unas almendras laminadas pero ya sabéis... Para gustos colores.
Besicos.
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miércoles, 24 de enero de 2018
lunes, 28 de marzo de 2016
Crujiente de jamón al micro ondas
¡Yo creía que tenía esta receta publicada y resulta que no!.
Esto se soluciona rápido, claro.
Esta forma de hacer el crujiente de jamón es rápida y de lo más limpia porque no usaremos ni horno ni mancharemos taitantos cacharros.
¡Vamos a ello!
Ingredientes:
- Láminas de jamón contado fino.
Elaboración:
Ponemos un plato y sobre él colocaremos el jamón wsobre papel absorvente cubriéndolo con otra capa de este mismo papel y tapando con otro plato.
Lo metermos al micro 3 minutos.
Al sacarlo lo dejaremos enfriar entre los platos empapelados y una vez frío ya tendremos nuestro crujiente de jamón ideal para compañar mil y una cosas.
¿No es sencillo?
Queda estupendo pra acompañar purés de patatas o un trozo de melón.
Esto se soluciona rápido, claro.
Esta forma de hacer el crujiente de jamón es rápida y de lo más limpia porque no usaremos ni horno ni mancharemos taitantos cacharros.
¡Vamos a ello!
Ingredientes:
- Láminas de jamón contado fino.
Elaboración:
Ponemos un plato y sobre él colocaremos el jamón wsobre papel absorvente cubriéndolo con otra capa de este mismo papel y tapando con otro plato.
Lo metermos al micro 3 minutos.
Al sacarlo lo dejaremos enfriar entre los platos empapelados y una vez frío ya tendremos nuestro crujiente de jamón ideal para compañar mil y una cosas.
¿No es sencillo?
Queda estupendo pra acompañar purés de patatas o un trozo de melón.
¿Que más cosas se os oscurrern para ser acompañadas por esta maravilla?.
Besicos.
sábado, 14 de noviembre de 2015
Huevo con patatas y jamón bariátricos
Esta cena me ha hice el otro día y no quería ponerme hasta el moño de aceitazo así que me dediqué a recurrir al horno, la plancha y el micro ondas para hacerla.
Como viréis es ideal para los bariátricos que ya pueden comer normalmente (menos la grasa, claro).
A todo esto se me juntó que Espe Saavedra había publicado ese día en su blog las "patatas fritas" al horno y como yo ya las había probado en casa me animé a hacer esta tradicional cena aligerándola.
Ingredientes:
- 1 huevo.
2 filetes de jamón de Teruel.
- 1 buen puñados de patatas prefritas congeladas.
- Sal y especias al gusto (Yo orégano y pimienta).
- 2 cucharadas soperas de AOVE.
Elaboración:
En una bolsa ponemos las patatas recién sacadas del congelador. Le ponemos la sal y las especias y le añadimos 1 cucharada del AOVE (Miento, yo puse una y después otra de tamaño café) y agitamos bien para que quede todo impregnado del AOVE, la sal y las especias.
En una bandeja de horno (Yo tengo un mini horno que me viene de maravilla porque consume bastante menos y se amolda a raciones más pequeñas) ponemos papel sulfurizado y volcamos las patatas. Metemos al horno precalentado (Yo lo precalenté a 200º) 20 minutos a temperatura 180º.
De vez en cuando vamos moviendo las patatas para que se doren por todos los lados (Tan sencillo como coger el papel de horno y darle dos meneos y volver a colocar en la bandeja).
El huevo lo haremos a la plancha con el resto del AOVE, no sin antes haber dorado el jamón en él (Así se nos impregna de sabor a jamón que tiembla el misterio de rico que queda).
Luego sólo hay que emplatar y tener un buen coscurrico de pan para mojar y mezclar las patatas, el huevo y el jamón. (Recordad. Tal y como se hace no va a salir aceitoso así que no vais a mojar el pan más en huevo, etc...)
¡Un buen tinto hace la cenica redonda!
¡Buen probeito!.
sábado, 18 de abril de 2015
Mousse bariátrico de melocotón y yogur
El otro día comentaba con los compañeros del grupo de bariátricos que tenía en mente hacer un mousse sin nata ideal para todos los operados de O.M.
Bueno, pues aquí está; es una receta ideal para el 6º BBSS de Marisa.
No tiene ningún ingrediente caro (más bien es todo lo contrario), sus ingredientes son muy sanos, es una receta de lo más sencilla y queda espectacular así que, Marisa, va por tí!.
Un ratillo de desconectar de los estudios también viene bien.
Lo que hay que tener en cuenta que ya que no se le pone nata vamos a necesitar algo que "suba" la mousse pero eso resulta muy fácil. Ya lo vais a ver.
Ingredientes:
- 2 rodajas de melocotón en almíbar (bajo en azúcar).
- 1 yogur natural.
- 4 claras de huevo (2 y 2)
- 1 hoja de gelatina neutra.
Elaboración:
Primero vamos a escurrir muy bien el melocotón y lo vamos a triturar.
Seguidamente vamos a unirlo con el yogur (Yo usé griego pero vale cualquier tipo incluido el 0%)
Mezclamos bien y ponemos a calentar.
No vamos a dejar que coja demasiado calor. Sólo lo justo para que se disuelva bien la gelatina que habremos hidratado de ante mano.
Batimos 2 de las claras a punto de nieve y mezclamos con el yogur y el melocotón con movimientos envolventes y dejamos que repose un poco.
Mientras levantamos las otras dos claras.
Aclaración a este paso:
Les vamos a poner un pellizco de sal pero nada de azúcar.
Bueno pues una vez que haya reposado un poco incorporamos las otras dos claras para que coja todo ese aire.
Después sólo necesita unas horas de nevera y decorar a nuestro gusto.
Bueno, pues aquí está; es una receta ideal para el 6º BBSS de Marisa.
No tiene ningún ingrediente caro (más bien es todo lo contrario), sus ingredientes son muy sanos, es una receta de lo más sencilla y queda espectacular así que, Marisa, va por tí!.
Un ratillo de desconectar de los estudios también viene bien.
Lo que hay que tener en cuenta que ya que no se le pone nata vamos a necesitar algo que "suba" la mousse pero eso resulta muy fácil. Ya lo vais a ver.
Ingredientes:
- 2 rodajas de melocotón en almíbar (bajo en azúcar).
- 1 yogur natural.
- 4 claras de huevo (2 y 2)
- 1 hoja de gelatina neutra.
Elaboración:
Primero vamos a escurrir muy bien el melocotón y lo vamos a triturar.
Seguidamente vamos a unirlo con el yogur (Yo usé griego pero vale cualquier tipo incluido el 0%)
Mezclamos bien y ponemos a calentar.
No vamos a dejar que coja demasiado calor. Sólo lo justo para que se disuelva bien la gelatina que habremos hidratado de ante mano.
Batimos 2 de las claras a punto de nieve y mezclamos con el yogur y el melocotón con movimientos envolventes y dejamos que repose un poco.
Mientras levantamos las otras dos claras.
Aclaración a este paso:
Les vamos a poner un pellizco de sal pero nada de azúcar.
Bueno pues una vez que haya reposado un poco incorporamos las otras dos claras para que coja todo ese aire.
Después sólo necesita unas horas de nevera y decorar a nuestro gusto.
Receta fácil y digestiva, nada pesada e incluso de dieta si en lugar de poner melocotón en almíbar se lo ponemos fresco. En tal caso añadiremos el edulcorante que más nos guste o sencillamente disfrutaremos de la dulzura natural de la fruta.
Entra en la categoría POSTRES, claro.
¿No es ideal para tu reto, Marisa?.
Besicos.
lunes, 16 de marzo de 2015
Risotto de calabacín
Hoy os traigo otra receta hecha de tal manera que se reduce muchísimo la cantidad de grasas usadas.
De esas que muchos lunes nos enseña como las prepara David de Jorge y que yo hace 14 años que cocino aunque siempre parece que mis recetas no sean bajas en ellas pero lo cierto es que para mí siempre me las adapto aunque esa adaptación es sumamente sencilla.
El truquillo siempre está en usar muy poco aceite y si hay que humedecer más la fritura tan sólo cambio el aceite que se pone usualmente por un poco de agua o caldo. Quizás por ello os ha pasado desapercibido siempre y sobre todo porque, hasta ahora, no lo había dicho claramente.
Espero que os guste y que os animéis a hacerlo así, si no siempre, todas las veces que podáis.
Ingredientes:
- 1 taza tamaño café de arroz por comensal.
- 1/2 calabacín (con su piel).
- 1/2 cebolla.
- 1 paquete de fiambre de pavo (100 grs apróx.) (Opcional)
- 1 cucharada de AOVE por comensal.
- 75 ml. de vino (En mi caso tinto). (Opcional)
- 1 cucharada sopera de levadura de cerveza. (Opcional)
- 1/2 cucharada de parmesano (U otro queso rallado).
- 3 tazas de caldo de verduras. por taza de arroz más 2 tazas.
Elaboración:
Lo 1º de todo, claro es cortar la cebolla y el calabacín en tamaño bien pequeño.
A continuación los pondremos a dorar en el aceite (acordaros, 1 cucharada sopera por persona).
La cebolla y el calabacín, al añadirles sal, van soltando agua así que muy posiblemente no van a necesitar más humedad para dorarse.
De todas formas si veis que lo necesitan, en lugar de añadir más aceite lo que hay que hacer es poner un pelín de caldo de verduras.
Cuando han cambiado de color al tono transparente la cebolla y un poco dorado el calabacin le añadimos el fiambre de pavo (si es que hemos decidido ponerlo en nuestro risotto).
Le damos unas vueltas para integrar sabores e incorporamos el vino y dejamos que evapore.
Ahora es el momento de añadir el arroz y risolarlo dándole unas vueltas y dejando que se tueste un poco.
Si estáis preparando el risotto con tiempo ya podéis apagar el fuego para acabarlo tan sólo media hora antes de llevarlo a la mesa.
Si estamos haciéndolo cerca de la hora de la comida lo que vamos a hacer el calentar el caldo de verduras hasta el punto de hervor y se lo incorporamos a nuestro arroz.
Lo dejamos a fuego medio- bajo 15- 17 minutos y en ese momento le añadimos la levadura de cerveza y el queso rallado (No veáis que bueno está con queso de Tronchón).
Dejamos que acabe su tiempo reglamentario de cocción y lo llevamos a la mesa para disfrutar
Y ahora respondo lo que no habéis preguntado...
¿Que porque más caldo de verduras de lo normal?. Pues porque el risotto es un arroz más caldoso que una paella, por ejemplo.
¿Que porqué poner levadura de cerveza?. Pues porque nos aporta muchas proteínas que nuestro organismo necesita y así eludimos un poco más la dichosa anemia que nos suele afectar a todos los bariátricos y además tiene un sabor a queso muy bueno que evitará que haya que ponerse más cantidad de este y así también evitamos su grasa y meter demasiadas calorías.
Luego tan sólo hay que hacer una presentación chula que nos entre por los ojos y... MMMMMMM.
Besicos.
De esas que muchos lunes nos enseña como las prepara David de Jorge y que yo hace 14 años que cocino aunque siempre parece que mis recetas no sean bajas en ellas pero lo cierto es que para mí siempre me las adapto aunque esa adaptación es sumamente sencilla.
El truquillo siempre está en usar muy poco aceite y si hay que humedecer más la fritura tan sólo cambio el aceite que se pone usualmente por un poco de agua o caldo. Quizás por ello os ha pasado desapercibido siempre y sobre todo porque, hasta ahora, no lo había dicho claramente.
Espero que os guste y que os animéis a hacerlo así, si no siempre, todas las veces que podáis.
Ingredientes:
- 1 taza tamaño café de arroz por comensal.
- 1/2 calabacín (con su piel).
- 1/2 cebolla.
- 1 paquete de fiambre de pavo (100 grs apróx.) (Opcional)
- 1 cucharada de AOVE por comensal.
- 75 ml. de vino (En mi caso tinto). (Opcional)
- 1 cucharada sopera de levadura de cerveza. (Opcional)
- 1/2 cucharada de parmesano (U otro queso rallado).
- 3 tazas de caldo de verduras. por taza de arroz más 2 tazas.
Elaboración:
Lo 1º de todo, claro es cortar la cebolla y el calabacín en tamaño bien pequeño.
A continuación los pondremos a dorar en el aceite (acordaros, 1 cucharada sopera por persona).
La cebolla y el calabacín, al añadirles sal, van soltando agua así que muy posiblemente no van a necesitar más humedad para dorarse.
De todas formas si veis que lo necesitan, en lugar de añadir más aceite lo que hay que hacer es poner un pelín de caldo de verduras.
Cuando han cambiado de color al tono transparente la cebolla y un poco dorado el calabacin le añadimos el fiambre de pavo (si es que hemos decidido ponerlo en nuestro risotto).
Le damos unas vueltas para integrar sabores e incorporamos el vino y dejamos que evapore.
Ahora es el momento de añadir el arroz y risolarlo dándole unas vueltas y dejando que se tueste un poco.
Si estáis preparando el risotto con tiempo ya podéis apagar el fuego para acabarlo tan sólo media hora antes de llevarlo a la mesa.
Si estamos haciéndolo cerca de la hora de la comida lo que vamos a hacer el calentar el caldo de verduras hasta el punto de hervor y se lo incorporamos a nuestro arroz.
Lo dejamos a fuego medio- bajo 15- 17 minutos y en ese momento le añadimos la levadura de cerveza y el queso rallado (No veáis que bueno está con queso de Tronchón).
Dejamos que acabe su tiempo reglamentario de cocción y lo llevamos a la mesa para disfrutar
Y ahora respondo lo que no habéis preguntado...
¿Que porque más caldo de verduras de lo normal?. Pues porque el risotto es un arroz más caldoso que una paella, por ejemplo.
¿Que porqué poner levadura de cerveza?. Pues porque nos aporta muchas proteínas que nuestro organismo necesita y así eludimos un poco más la dichosa anemia que nos suele afectar a todos los bariátricos y además tiene un sabor a queso muy bueno que evitará que haya que ponerse más cantidad de este y así también evitamos su grasa y meter demasiadas calorías.
Luego tan sólo hay que hacer una presentación chula que nos entre por los ojos y... MMMMMMM.
Besicos.
sábado, 7 de febrero de 2015
Tagliatelle Alfredo
Cuando me enteré de que Pilar está de cumpleblog y que ha puesto en marcha un concurso usando, como base sus recetas, me puse a mirar y me quedé enamorada de su receta Espaguetis Alfredo..
Así que ni corta ni perezosa aquí estoy yo y con esta receta participo en el concurso del primer aniversario del blog Les receptes que m'agraden. patrocinado por Castey
Tengo que decir que yo suelo usar poca nata ultimamente así que quizás os sorprenda un poco mi interpretación de su plato pero como las grasas no es que me vayan bien en los últimos tiempos, he encontrado un sustituto perfecto.
No es otro que el queso batido 0% M.G. que les da a la comidas un punto ácido que queda muy rebajado al mezclarlo con leche semi (esa es mi "nata" ahora)
Espero que os guste mi adaptación que está pensada para mí sola.
Ingredientes:
- 1 cucharada de AOVE.
- 1 diente de ajo.
- 120 grs de queso batido 0% M. G.
- 100 ml de leche semi.
- Sal y pimienta
- 60 grs (en crudo) de Tagliatelle. (2 nidos)
- Cebollino picado.
- 2 cucharada de parmesano. (Tamaño postre)
Elaboración:
1º de todo vamos a preparar la "nata" y para ello calentaremos la leche y cuando empiece a hervir le añadiremos el queso retirando la mezcla del fuego.
A continuación cocemos la pasta dejándola al dente y mientras se cuece iremos preparando la salsa.
Seguiremos picando el ajo y sofriéndolo con el AOVE (¡Uf, esta es ya suficiente grasa para mí!). Cuando empiece a dorarse le incorporamos nuestra "nata" y dejamos que llegue a ebullición. Añadimos 1 cucharada de parmesano y dejamos reducir controlando muy bien el fuego para que no se queme la salsa.
Escurrimos la pasta y reservamos 3 cucharadas de agua.
Volvemos a poner la pasta en la olla y le incorporamos la salsa junto con el agua que tenemos apartada.
Movemos la olla con cuidado para que se integren agua y salsa y quede una emulsión melosa.
Emplatamos, decoramos con un poco más de parmesano y le espolvoreamos un poco cebollino.
La receta original lleva perejil pero tengo que reconocer que no es uno de mis "hierbajos" favoritos así que yo me quedo con el cebollino y, de paso, pongo en práctica el truquillo para rizarlo pero no sé si ha sido porque ya llevan unos días cortados los tallos no he conseguido que se quedasen rizados.
Para mí ha sido plato único.
Quizás os parezca poca cantidad pero mi estómago no admite más cantidad y a esto se me une que las cosas grasas y yo somos bastante incompatibles hace un tiempo.
¡Espero que te guste mi interpretación de tu plato Pilar!.
¡Felicidades!.
Besicos.
PD: Me ha sobrado salsa así que mañana repito o se la añado a unos filetes de pollo, por ejemplo.
Así que ni corta ni perezosa aquí estoy yo y con esta receta participo en el concurso del primer aniversario del blog Les receptes que m'agraden. patrocinado por Castey
Tengo que decir que yo suelo usar poca nata ultimamente así que quizás os sorprenda un poco mi interpretación de su plato pero como las grasas no es que me vayan bien en los últimos tiempos, he encontrado un sustituto perfecto.
No es otro que el queso batido 0% M.G. que les da a la comidas un punto ácido que queda muy rebajado al mezclarlo con leche semi (esa es mi "nata" ahora)
Espero que os guste mi adaptación que está pensada para mí sola.
Ingredientes:
- 1 cucharada de AOVE.
- 1 diente de ajo.
- 120 grs de queso batido 0% M. G.
- 100 ml de leche semi.
- Sal y pimienta
- 60 grs (en crudo) de Tagliatelle. (2 nidos)
- Cebollino picado.
- 2 cucharada de parmesano. (Tamaño postre)
Elaboración:
1º de todo vamos a preparar la "nata" y para ello calentaremos la leche y cuando empiece a hervir le añadiremos el queso retirando la mezcla del fuego.
A continuación cocemos la pasta dejándola al dente y mientras se cuece iremos preparando la salsa.
Seguiremos picando el ajo y sofriéndolo con el AOVE (¡Uf, esta es ya suficiente grasa para mí!). Cuando empiece a dorarse le incorporamos nuestra "nata" y dejamos que llegue a ebullición. Añadimos 1 cucharada de parmesano y dejamos reducir controlando muy bien el fuego para que no se queme la salsa.
Escurrimos la pasta y reservamos 3 cucharadas de agua.
Volvemos a poner la pasta en la olla y le incorporamos la salsa junto con el agua que tenemos apartada.
Movemos la olla con cuidado para que se integren agua y salsa y quede una emulsión melosa.
Emplatamos, decoramos con un poco más de parmesano y le espolvoreamos un poco cebollino.
La receta original lleva perejil pero tengo que reconocer que no es uno de mis "hierbajos" favoritos así que yo me quedo con el cebollino y, de paso, pongo en práctica el truquillo para rizarlo pero no sé si ha sido porque ya llevan unos días cortados los tallos no he conseguido que se quedasen rizados.
Para mí ha sido plato único.
Quizás os parezca poca cantidad pero mi estómago no admite más cantidad y a esto se me une que las cosas grasas y yo somos bastante incompatibles hace un tiempo.
¡Espero que te guste mi interpretación de tu plato Pilar!.
¡Felicidades!.
Besicos.
PD: Me ha sobrado salsa así que mañana repito o se la añado a unos filetes de pollo, por ejemplo.
jueves, 1 de enero de 2015
Piquillos rellenos de brandada baríatrica
Este es una aprovechamiento de la Brandada bariatrica de bacalao. que hice esta Noche buena.
Como ya imaginaréis me sobró bastante brandada así que al día siguiente sencillamente rellené unos piquillos con ella y nos los comimos pasados, un poco, por el horno.
Ya veis. Estos días si que nos quedan un ciento de cosas por el frigo a las que les podemos sacar múltiples soluciones de reciclaje.
No es nada del otro mundo pero la gracia está en que es una receta totalmente de dieta muy baja en grasas.
Es tan sencilla la propuesta que no voy a poner ni siquiera la receta porque tan sólo tenéis que clicar en el link del nombre e iréis a ella.
Por cierto al día siguiente aún comimos más piquillos de estos a los que les añadí una salsa de quesos hecha con queso 0% MG y leche semi en lugar de la acostumbrada nata osea que también era bastante ligera pero a esa si que no le hice foto...
Me han sobrado más cosas que voy a ir aprovechando y esas os las enseñaré en otro momento.
Besicos.
viernes, 26 de diciembre de 2014
Brandada bariátrica de bacalao
La verdad es que la receta de hoy se me empezó a fraguar en la cabeza viendo a Martín Berasategui hacer su "brandada de bacalao" en el programa de "Robin food".
Vais a apreciar que tiene muy pocos cambios de la receta tradicional pero alguno si que hay, claro y además el ya famoso "truquillo" que usamos los bariátricos y no bariátricos que queremos evitar grasas lo más posible.
¿Vamos a ellos?. ¡Pues adelante con la receta que, de paso, es ideal para estas fechas!.
- 1 cebolla (300 grs aprox.).
- 2 ajos.
- 1 guindilla o cayena (Opcional).
- 250 grs de bacalao desalado.
- 250 grs de queso batido 0% M.G
- 250 ml de leche descremada (Yo la uso semi).
- 3 hojas de gelatina (También sirve el agar agar).
- 30 grs de AOVE (El que te dan en los burguers tiene 10 grs. Es muy buena medida de cálculo).
- 1 vaso de agua o caldo de verduras o pescado (Para evitar añadir más aceite).
Lo 1º de todo es preparar una falsa "nata" y lo vamos a conseguir calentando la leche e incorporando el queso 0% M.G.
Lo batimos bien y queda con la misma textura que la nata pero claro sin todas esas calorías ni grasas.
Ahora podemos poner a remojo la gelatina para que se vaya hidratando.
Picamos muy fina le cebolla y el ajo y los ponemos a freír, a fuego suave, con los 30 grs de AOVE, añadiendo sal pero cuidado porque os recuerdo que el bacalao lleva ya su propia sal...¡No nos vayamos a pasar!.
Dejamos que vaya sofriendo la cebolla y el ajo y, si vemos que necesita más humedad en lugar de añadir más aceite lo que haremos será incorporar el agua o caldo poco a poco.
Cuando empieza a transparentar la cebolla incorporaremos el bacalao cortado para que vaya sofriendo también.
Yo he dejado que redujera líquidos todo junto como 10 minutos y después lo he pasado por la batidora y en ese momento he he añadido la gelatina, una vez fuera del fuego ya.
Tan sólo hay que dejar enfriar, meter en el frigo y al cabo de unas horas de frío ya tenemos una magnífica brandada de bacalao que nos va a servir para mil y una presentaciones.
¡Y es de dieta!.
Besicos.
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